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SONIDOS TERAPÉUTICOS

Unir la Terapia Transpersonal  con una herramienta tan especial como , el sonido, surge a partir  de una experiencia personal, en la que tome consciencia de la importancia del sonido en la evolución interior de la persona.

Muchos conflictos y molestias en las energías sutiles del ser, así como emociones atrapadas en el cuerpo físico, son liberadas a través de estas sesiones  de sonidos Terapéuticos.

El término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden a lo que consideran una limitada sensación de identidad y que permite experimentar una realidad mayor y más significativa.

Constituye una comprensión diferente del psiquismo, la salud, la enfermedad y el desarrollo personal y espiritual.

 

 

 

Las vibraciones y sonidos, hacen que los chakras se vuelvan a alinear cuando se han desalineado, que es algo que produce enfermedades, bajos estados de ánimo y demás.

Los masajes vibracionales o de sonido son una técnica para armonizar de manera natural el aspecto físico de la persona, pero también el mental y el espiritual, permitiéndonos entre otras cosas que nos reencontremos y relajemos con el placer que proporcionan las cosas sencillas

 

 

 

 

Combinar estas dos técnicas, las convierte en herramientas muy potentes, para resolver conflictos  psico-emocionales

 

             

Frecuencias Solfeggio

Las frecuencias Solfeggio son sonidos antiguamente utilizados en cantos gregorianos, al cantarlos se impartía una bendición y una gracia especial.

Se ha podido comprobar como estas frecuencias pueden alterar y modificar la vibración espiritual de las personas, ayudándoles en su crecimiento interior.

Luego de muchos siglos de haber sido  eliminadas del sistema musical tonal, han vuelto a salir a la luz.

LA FRECUENCIAS SON:

UT (396 Hz) para liberar el miedo y la culpabilidad. HUESOS

RE  (417 Hz) para deshacer las situaciones y facilitar el cambio.

MI (528 Hz) para la transformación y los milagros. Reparación del ADN.

FA (639 Hz) para la conexión y las relaciones.

SOL (741 Hz) para el despertar de la intuición.

LA (852 Hz) para volver al orden espiritual

La terapia con cuencos tibetanos y sus beneficios

La sanación o curación con cuencos tibetanos es un tema que gracias a internet cada vez más gente conoce pero que es algo que se lleva haciendo desde hace muchísimos años. En este artículo veremos para qué sirven los cuencos tibetanos, las propiedades que tienen, la terapia con cuencos tibetanos y cómo ayuda la meditación con ellos.

Los cuencos tibetanos tienen su origen en el Himalaya y la fórmula que se utilizó para crear el material solo lo conocen los maestros antiguos, pero se sabe que se usaron metales como hierro, cobre, oro, plata, mercurio o estaño entre algunos otros.

 

Terapia con cuencos tibetanos

Para poder beneficiarse del poder de los cuencos tibetanos solo hay que estar en el lugar en donde se emiten esos sonidos y vibraciones.

También se realizan masajes con cuencos tibetanos, lo cual consiste en colocar los cuencos alrededor del cuerpo que se van haciendo sonar y luego se van poniendo cuencos en los puntos energéticos del cuerpo (Chackras). Cada chackra tendrá su cuenco correspondiente y también se tocan a ciertas distancias para así poder masajear los campos auricos.

La terapia con cuencos tibetanos también incluye por lo tanto los masajes. Los masajes vibracionales nos aportan energía y nos ayudan mucho a liberar las tensiones musculares pero además son muy buenos para intensificar la potencia de nuestro aura, que actúa como una defensa energética.

Nos proporcionan paz interior y aumenta de manera notable la capacidad defensiva de nuestro organismo.

Pero además de esto, producen en la persona una mayor capacidad de concentración, alivian la ansiedad, ayudan contra el insomnio, la migraña y también a encontrarse con uno mismo.

Según el budismo tibetano, el sonido tiene la capacidad de crear y de destruir, de manera que hay sonidos capaces de crear materia.  Sin ir más lejos, el físico norteamericano Edgar Cayce pensaba que los tonos puros serían utilizados para sanar a finales del siglo XX.

En la misma línea el mismo Nostradamus predijo que el cáncer se podría curar mediante un tono puro en el año 1998.

El doctor Gaynor, es el autor del libro Sonidos que curan y además de ello es el director del Departamento de Medicina Oncológica e Integrativa del centro Strangh-Cornell para la prevención del cáncer de Nueva York. Pues bien, este señor ha utilizado con éxito el sonido de los cuencos tibetanos y otras técnicas sonoras en algunos de sus pacientes.

La armonización con cuencos tibetanos es notable casi desde el primer momento de empezar a percibir los sonidos. El sonido es una onda portadora de conciencia y dependiendo de en donde esté situada dicha conciencia la persona al crear un sonido este se va a encargar de llevar esa información de ese estado a la persona que lo reciba.