fbpx

 

Estos días de tan extenso calor, casi todos vamos buscando el chapuzón en la piscina, en las que además suele haber aforo limitado. Con la esperanza de tener una tarde de relajación, te encuentras con gritos, voces, música a toda pastilla…

Pero si observamos las terrazas de cualquier bar, no es diferente, gente hablándose ha voces de temas que en otras épocas se hubieran dicho con un susurro….

Por no hablar de discotecas, y trabajos donde el continuo ruido hace enfermar a las personas.

En los campos de deportes, en la calle, en los supermercados, en las discotecas, en los medios de transportes, en conversaciones en grupo hoy en día SE HABLA A GRITOS.

 

PERO A NADIE PARECE IMPORTARLE QUE LAS GENERACIONES VENIDERAS SEAN YA PROFUNDAMENTE SORDAS.

Todos los días, estamos expuestos a sonidos en nuestro ambiente, como los que vienen del televisor y la radio, los aparatos electrodomésticos y el tráfico. Normalmente oímos estos sonidos a niveles que no afectan nuestra audición. Sin embargo, los ruidos muy altos pueden ser dañinos, aunque duren poco o mucho tiempo. Estos ruidos pueden dañar las estructuras delicadas del oído interno, causando pérdida de audición inducida por el ruido (noise-induced hearing loss, NIHL).

La pérdida de audición

inducida por el ruido puede ser inmediata o puede tomar mucho tiempo hasta que uno la note. Puede ser temporal o permanente y puede afectar uno o ambos oídos. Aun cuando usted no pueda notar que está dañando su audición, podría tener problemas en el futuro. Por ejemplo, tal vez no pueda entender a otras personas cuando hablan, sobre todo por teléfono o en un lugar ruidoso. Aunque no sabemos cómo le podría afectar el ruido en el futuro, sí sabemos que la pérdida de audición inducida por el ruido se puede prevenir.

 

¿A quién afecta la pérdida de audición inducida por el ruido?

 

La exposición a niveles dañinos de ruido puede ocurrir a cualquier edad. Las personas de todas las edades (incluyendo niños, adolescentes, adultos jóvenes y personas mayores) pueden desarrollar pérdida de audición inducida por el ruido. Según un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que incluye pruebas de audición y entrevistas con participantes del año 2011 a 2012, al menos 10 millones (el 6 por ciento) de los adultos en los Estados Unidos menores de 70 años y quizás hasta 40 millones (el 24 por ciento) de adultos, tienen características en su prueba de audición que sugieren una pérdida de audición en uno o ambos oídos por exposición a ruidos fuertes.

Los investigadores también calculan que hasta el 17 por ciento de los adolescentes (de 12 a 19 años de edad) tienen características en su prueba de audición que sugieren una pérdida de audición inducida por el ruido en uno o ambos oídos, según los datos de 2005 a 2006 (revista Pediatrics, 2011).

 

¿Qué causa la pérdida de audición inducida por el ruido?

La pérdida de audición inducida por el ruido puede ocurrir de una sola vez por un sonido intenso e “impulsivo”, como el de una explosión. También puede ocurrir poco a poco por la exposición continua a sonidos fuertes, como los ruidos generados en una carpintería.

 

Algunas actividades recreativas que pueden ponerlo en riesgo de desarrollar pérdida de audición inducida por el ruido son el tiro al blanco y la cacería, los paseos en motonieve, escuchar música con auriculares a un volumen alto, tocar en una banda e ir a conciertos con la música fuerte. En el hogar, los ruidos dañinos pueden venir de fuentes como la cortadora de césped, el soplador de hojas y las herramientas de carpintería.

 

El sonido se mide en unidades llamadas decibelios o decibeles. Es muy raro que los sonidos de 70 decibelios ponderados A (dBA) o menos causen pérdida de audición, aun cuando uno esté expuesto a ellos por mucho tiempo. Sin embargo, exponerse por mucho tiempo o repetidamente a sonidos de 85 dBA o más puede causar pérdida de audición. Mientras más alto sea el sonido, más rápido se desarrolla la pérdida de audición inducida por el ruido.

 

Estos son los niveles promedio de algunos sonidos comunes, medidos en decibelios:

Una conversación normal

60-70 dBA

el cine

74-104 dBA

las motocicletas o motocicletas todoterreno

80-110 dBA

la música a través de auriculares al volumen máximo, eventos deportivos y conciertos

94-110 dBA

las sirenas

110-129 dBA

los fuegos artificiales

140-160 dBA

Dos factores importantes para proteger la audición son mantener una distancia entre el punto de origen del sonido y usted, y limitar por cuánto tiempo se expone al sonido. Una regla práctica es evitar sonidos que sean “demasiado altos” y que estén “demasiado cercanos”, o que duren “demasiado tiempo”.

¿Cómo el ruido nos puede dañar la audición?

 

Para comprender cómo los sonidos fuertes nos pueden dañar la audición, es necesario comprender cómo oímos. La audición depende de una serie de pasos complejos para convertir las ondas sonoras que viajan por el aire en señales eléctricas. Estas señales llegan al cerebro a través del nervio auditivo después de un proceso complejo.

 

El oído externo incluye el pabellón auricular, el hueso temporal y el conducto auditivo. El oído medio incluye el tímpano, el martillo, el yunque y el estribo. El oído interno incluye los conductos semicirculares, la trompa de Eustaquio, la cóclea, el nervio vestibular y el nervio auditivo.Fuente: NIDCD

Las ondas sonoras entran al oído externo a través de un pasaje estrecho llamado “conducto auditivo” que llega hasta el tímpano.

El movimiento de las ondas sonoras que entran hace que el tímpano vibre y a la vez transmita estas vibraciones a tres huesecillos diminutos del oído medio. Estos huesecillos se llaman martillo, yunque y estribo.

 

Los huesecillos del oído medio amplifican las vibraciones de sonido que llegan en el aire y se convierten en vibraciones líquidas dentro de la cóclea en el oído interno. La cóclea tiene forma de caracol y está llena de líquido. Tiene una membrana elástica a lo largo de su estructura que la divide en dos secciones: superior e inferior. Esta membrana es conocida como “membrana basilar” porque sirve de base para estructuras claves del sistema auditivo.

Una vez que las vibraciones llegan hasta el líquido dentro de la cóclea, se forman ondas que viajan a lo largo de la membrana basilar. Las células ciliadas, que son células sensoriales sujetas a la superficie de la membrana, “bailan” con el movimiento de la ola.

Al moverse las células ciliadas hacia arriba y hacia abajo, unas proyecciones microscópicas parecidas a cerdas (conocidas como estereocilios), que se encuentran encima de las células ciliadas, se topan con una membrana sobresaliente y se inclinan. Esta inclinación hace que se abran unos canales que parecen poros, que están en las puntas de los estereocilios. Esto permite que ciertas sustancias químicas entren, generando así una señal eléctrica.

El nervio auditivo lleva la señal eléctrica al cerebro donde es traducida a sonidos que podemos reconocer y entender.

La mayoría de los casos de pérdida de audición inducida por el ruido son causados por el daño y finalmente la muerte de estas células ciliadas. A diferencia de las células ciliadas de los pájaros y los anfibios, las células ciliadas humanas no vuelven a crecer. Es decir, el daño es permanente.

¿Cuáles son los efectos y las señales de la pérdida de audición inducida por el ruido?

Estereocilios sobre las células ciliadas sensoriales en el oído interno. Estereocilios sobre las células ciliadas sensoriales en el oído interno

Cuando usted está expuesto a ruidos fuertes durante un período largo de tiempo, es posible que poco a poco comience a perder la audición. Como el daño causado por la exposición al ruido suele ser gradual, tal vez no lo note o tal vez ignore las señales de la pérdida de audición hasta que sean más notables.

Con el tiempo, los sonidos pueden distorsionarse o escucharse débiles. Es posible que resulte difícil entender a otras personas cuando le hablan o que tenga que subir el volumen del televisor. El daño que ocurre en la audición por causa del ruido, combinado con el envejecimiento, puede resultar en una pérdida de audición grave. Tal vez necesite audífonos que amplifiquen los sonidos a su alrededor para poder oír, comunicarse y participar más plenamente en las actividades diarias.

 

La pérdida de audición inducida por el ruido también puede ser causada por el ruido de estallidos extremadamente altos, tales como disparos o explosiones. Éstos pueden romper el tímpano o dañar los huesecillos en el oído medio. Este tipo de pérdida de audición inducida por el ruido puede ser inmediata y permanente.

 

La exposición al ruido fuerte también puede causar tinnitus, que es un timbre, silbido, zumbido o rugido en los oídos o la cabeza. El tinnitus puede desaparecer con el tiempo, pero a veces puede continuar—de manera constante u ocasional—a lo largo de la vida. La pérdida de audición y el tinnitus pueden ocurrir en uno o ambos oídos.

A veces la exposición a ruidos fuertes impulsivos o continuos provoca una pérdida de audición temporal que desaparece entre unas 16 a 48 horas más tarde. Las investigaciones recientes sugieren, sin embargo, que a pesar de que la pérdida de audición aparenta desaparecer, a largo plazo puede haber daño residual de la audición.

 

¿Se puede prevenir la pérdida de audición inducida por el ruido?

La pérdida de audición inducida por el ruido es el único tipo de pérdida de audición que es totalmente prevenible. Si usted comprende cuáles son los riesgos del ruido y cómo practicar una buena salud auditiva, podrá proteger su audición de por vida. Aquí se explica cómo:

 

Sepa qué sonidos le pueden hacer daño.

Use tapones para los oídos u otros aparatos de protección cuando haga alguna actividad en la que se exponga a ruidos fuertes.

Si no puede reducir el ruido, protéjase o aléjese de él.

Esté alerta a ruidos peligrosos en el entorno.

Proteja los oídos de los niños que sean demasiado jóvenes para protegerse ellos mismos.

Asegúrese de que su familia, amigos y colegas estén conscientes de los peligros del ruido.

Hágase una prueba auditiva si piensa que podría tener pérdida de audición.

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre la pérdida de audición inducida por el ruido?

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) apoya la investigación sobre las causas, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la pérdida de audición. Los investigadores apoyados por el NIDCD han ayudado a identificar algunos de los muchos genes importantes para el desarrollo y la función de las células ciliadas y están usando este conocimiento para explorar nuevos tratamientos para la pérdida de audición.

 

Los investigadores también están estudiando las propiedades protectoras de las células de apoyo en el oído interno. Estas células parecen ser capaces de disminuir el daño a las células ciliadas sensoriales cuando están expuestas al ruido.

 

El NIDCD patrocina la campaña El mundo es ruidoso. Proteja la audición de sus hijos (It’s a Noisy Planet. Protect Their Hearing®), una campaña nacional de educación pública para concienciar a los padres de preadolescentes sobre las causas y la prevención de la pérdida de audición inducida por el ruido.

 

Con esta información, los padres, maestros, enfermeras escolares y otros adultos pueden alentar a los niños a que adopten hábitos de audición saludables.

 

BIBLIOGRAFIA

 

https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/perdida-de-audicion-inducida-por-el-ruido

Fuente: Yoshiyuki Kawashima

 

Pin It on Pinterest

Share This