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La situación social en la que se debate el cadáver que ya es Francia como país, ha sido patética en la puesta en marcha de los Juegos Olímpicos.

Toda una puesta en escena esotérica con anuncios de apocalipsis en una ciudad que hace pocos días celebraba las votaciones en que el comunismo  se apodera de Francia.

Estamos viviendo momentos muy bien subvencionados seguramente por poderosos multimillonarios de cabezas tapadas de diversas maneras, donde se puede acosar y ridiculizar a el cristianismo desde cualquier ángulo, pero nadie se atreve a hacerlo con el islám.

Hacer un chiste en una revista poniendo a Mahoma desnudo, engendro muchas muertes y violencia en Europa.

 

Pero si se pone a un Jesucristo “gorda y lésbica” en un acontecimiento a nivel mundial, no pasa nada

Toda la simbología remite a unos “juegos” más esotéricos que olímpicos, y en los que desgraciadamente mientras las cámaras graban a los deportistas, no emiten la decadencia en la que esta la que fue “la ciudad de la luz y del amor”

 

La invasión de la Ciudad del amor

En París el 7 de enero de 2015, cuando dos hombres enmascarados, armados con fusiles de asalto y otras armas entraron en las oficinas de la revista para realizar el atentado (un tiroteo) contra Charlie Hebdo, el semanario satírico francés.

Estos dispararon hasta 50 tiros, matando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de ‘Alá es el más grande durante el ataque.

 

También mataron a un oficial de la Policía Nacional poco después. Los asaltantes se identificaron como pertenecientes a Al Qaeda en la península arábiga, la rama de ese grupo terrorista en Yemen, que asumió la responsabilidad por el ataque.

Otras cinco personas murieron y once resultaron heridas en tiroteos relacionados posteriormente en la región de la Isla de Francia.

La revista publicó una serie de caricaturas satíricas de Mahoma, incluyendo dibujos en los que el profeta se encontraba desnudo.

 

 Esto produjo días después una serie de ataques contra las embajadas de Estados Unidos en Oriente Medio, en respuesta a la supuestamente antiislámica película La inocencia de los musulmanes.

El gobierno francés se vio obligado a cerrar embajadas, consulados, centros culturales y escuelas internacionales en unos 20 países árabes. La policía antidisturbios tuvo que rodear la sede del periódico para protegerla contra posibles ataques.

La Iglesia Católica y sobre todo algunas figuras de la  derecha francesa han criticado varias secuencias, como el de la Última Cena, de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París que, por el contrario, ha recibido una acogida entusiasta entre la izquierda y los miembros del Gobierno de el comunista Emmanuel Macron .

En un comunicado este sábado, la Conferencia Episcopal francesa indica que esa ceremonia ofreció “al mundo entero maravillosos momentos de belleza, de alegría, ricos en emociones y universalmente saludados”, pero en paralelo ha lamentado “profundamente” que incluyera “escenas de burla y mofa del cristianismo”.

 

Los obispos franceses recuerdan a “todos los cristianos de todos los continentes que se han sentido heridos por la desmesura y la provocación de ciertas escenas”, y el mensaje que les quieren transmitir es que “la fiesta olímpica” debe estar “muy por encima de los prejuicios de algunos artistas”.

Esta claro a quien se debe la Conferencia Episcopal Francesa

 

No hacen referencia a una secuencia en concreto, pero queda claro que se refieren a la que llevó por título “Festividad” y que era una parodia evidente de la última cena de Jesucristo con sus apóstoles, en este caso sustituidos por drag-queens, una modelo trans y el cantante Philippe Katerine casi desnudo, con algunos atributos de Dionisos, el dios griego del vino y la fiesta.

 

 

A quien se le encarga la obra. Thomas Jolly es el dramaturgo en cuyas manos depositó Francia la dirección artística de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Fue un espectáculo «woke», lo woke es seguidismo del poder y quien no lo sepa a estas alturas es que es bobo.

Ya sabemos que decir esto no es cool, pero es que dentro de los planes y programas de ciertos grupos de poder internacionales se encuentra la inversión de los valores cristianos (en particular, de los católicos) y su sustitución por un conjunto de contravalores morales.

 

La Ciudad de la Luz

París podría encaminarse a un desastre de tamaño olímpico: ratas, chinches, carreteras bloqueadas y un sistema de transporte al borde del abismo. La capital francesa podría arruinar sus juegos con tantos problemas.

A los paros de trenes se suman los movimientos de agricultores, que bloquean rutas y los Campos Elíseos con tractores, en protesta por regulaciones, ganancias miserables, y burocracia infinita.

Un grupo llamado Riposte Alimentaire (Respuesta Alimentaria) arrojó sopa sobre la Mona Lisa en enero. El Louvre, donde se exhibe la pintura, aumentó el precio de la entrada en 5 euros este año: el primer aumento en siete años, sin duda planeado estratégicamente para aprovechar la afluencia de turistas.

A principios de este mes, incluso el monumento más famoso de Francia estaba en huelga. Los trabajadores de la Torre Eiffel, descontentos con la forma en que se gestiona el edificio, se marcharon y lo dejaron cerrado durante seis días, en medio de las vacaciones escolares.

 

Creen que está mal mantenido y con corrosión. Acusan a la alcaldía de Paris.

Para muchos residentes, un gran tema de conversación es cómo los Juegos Olímpicos están empeorando aún más la crisis inmobiliaria existente. Desalojan a los estudiantes para alquilárselo a los turistas.

 

La izquierda comunista y el Gobierno se felicitan

Las opiniones han sido de un signo totalmente opuesto entre los líderes de la izquierda comunista, como el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Fauré, que se ha felicitado de que la ceremonia haya servido para poner en valor los “valores de libertad, igualdad y fraternidad, a los que se han añadido sororidad, paridad e inclusión”.

Inclusión de lo más arrastrado de los instintos y de la humanidad: La Era de la Pedofilia

La intervención sorpresa de la cantante canadiense Céline Dion, y que como parte de la masonería internacional no podía no estar allí para proclamar “a su manera” la era de la pedofilia que se avecina.  Tambien rindió homenaje a Edith Piaf y a su “Himno al amor”, que ha generado un reconocimiento unánime.

 

 

Todo lo hacemos por tu bien, por la libertad de expresión, y con más democracia…es el slogan de los comunistas al que ya nos vamos acostumbrando

Los organizadores del espectáculo se han defendido de las críticas alegando que “no pretendían ser subversivos, sino mostrar la diversidad de Francia”.

El presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de París, Tony Estanguet, ha afirmado que fue “una ceremonia para mostrar nuestros valores y principios, con mensajes fuertes de sororidad, de amor”.

“La idea -ha añadido Estanguet- era lanzar un mensaje lo más fuerte posible. Tenemos en cuenta a la comunidad internacional, pero era una ceremonia francesa, en París. Tenemos libertad de expresión en Francia y queremos protegerla”.

En un comunicado este sábado, la Conferencia Episcopal francesa indica que esa ceremonia ofreció “al mundo entero maravillosos momentos de belleza, de alegría, ricos en emociones y universalmente saludados”, pero en paralelo ha lamentado “profundamente” que incluyera “escenas de burla y mofa del cristianismo”.

 

BIBLIOGRAFIA

Fortunata y Jacinta

El Diario de Sevilla

CLARIN

WIKIPEDIA

 

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